
Italia nos ha dado la mozzarella, la pizza, la torre inclinada de Pisa, la Juve, el Inter, Berlusconi... Bueno, mejor olvidaros de ese último. Es un país en el que es más importante el estilo, la clase, la apariencia; y donde la eficiencia y la puntualidad británica no importa nada. En lo que tiene que ver con el mundo del automóvil, ocurre exactamente lo mismo. Ya con ver sólo el nombre de las marcas uno sabe que es italiana: Alfa Romeo, Maserati... Lo importante para ellos es que el coche tenga una cosa de las que las demás "cajas europeas" carecen: se llama pasión. Es una sensación que no se puede explicar. Un sentimiento que sale de tu alma.
El ejemplo más claro es el 75. Vale, no es el más bonito de los Alfas, pero el motor que tiene debe ser uno de los mejores que se han fabricado jamás: el Arese V6 de 3 litros de cilindrada(lo de la fiabilidad es un caso aparte...). Además, ese ruido... Brutal
Otro ejemplo es el 8c Competizione, que ya sea en versión coupé o descapotable es el coche más bonito que conozco, y también uno de los más exclusivos, ya que solo se van a hacer 500 unidades (1000 en total contando al descapotable y al coupé). Comparte motor con el Maserati GranTurismo, aunque en lo único que varia es que se ha subido su cilindrada para poder dar unos nada despreciables 450 Cv.
Siempre hay un pero. Situémonos en la década de los '80. Alfa estaba pasando por un mal momento económico, y para intentar salir de este, firmó un acuerdo con Nissan para vender el Nissan Cherry bajo la marca de Alfa Romeo. El aborto (digo resultado) fué el Alfa Romeo Arna, posiblemente y sin lugar a dudas uno de los peores coches fabricados por la marca y por cualquier fabricante en general.
Este es mi pequeño homenaje a, porque no decirlo, a mi marca favorita. FORZA ALFA!!!
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